Según Jorge Luís Borges, el Zahir es algo o alguien con el que, una vez entramos en contacto, acaba ocupando poco a poco nuestro pensamiento, hasta que no somos capaces de concentrarnos en nada más… pudiéndonos llevar a la locura.

La mayoría de personas tenemos nuestro Zahir, esa especie de vacío que no logramos entender, que nos ocupa gran parte del pensamiento, llevándonos a diferentes estados de emoción y desconcierto.

El Zahir puede ser algo tanto material como abstracto, pero fuese como fuese nos invade y limita, nos resta energía. Necesita tanto espacio, que si no luchas contra él, te vas desprendiendo de cosas realmente importantes tanto para la vida como para el alma.

Sería importante conocer cuál es el nuestro, analizarlo para saber si podemos llegar a él y si realmente vale la pena. Si es así, luchar con fuerzas, con la consciencia de que es posible que nunca se pueda lograr, y sobre todo tener la suficiente sabiduría para no quedarse atrapado en él… y luego tener el coraje (coraje porque es lo que casi siempre nos falla) de levar anclas y vislumbrar nuevos horizontes.

Hace tiempo que dejé de escribir. No es que fuese mi vocación, pero si era un gran estímulo. Hoy me doy cuenta que también perdí otras muchas cosas, cuando, consciente o inconscientemente, se estaba creando mi propio Zahir.

Como podréis ver es el primer escrito en mi blog. No sé si habré logrado expresar el porqué de mi nik y si os habrá servido de reflexión o como mínimo de distracción, lo que sí sé, es como me ha dicho alguien: escribe, es un desahogo .

Saludos y hasta pronto!